Las ventas de teléfonos móviles cayeron notablemente debido al factor crisis ya que los usuarios dejaron de adquirir dispositivos y bajo el consumo de este tipo de productos.
Tras esta bajada sustancial y las pérdidas que estaba generando las compañías parecen haberse puesto al mando de la situación tras estos seis duros meses de pérdidas y la situación ha cambiado.
Se han liquidado inventarios de teléfonos no vendidos por su venta a menor coste y de esta manera se ha podido reponer el stock de los nuevos teléfonos que llegan al mercado. También se han hecho mejoras y numerosas innovaciones que incitan al cliente a dar el salto en estas tecnologías.
Y por todo esto Gartner, una de las principales consultoras del sector, ha asegurado durante el tercer trimestre del año se han repuntado las ventas (aunque de manera leve) y no ha tenido lugar una nueva caída.
También ha influído el aumento en países como China con gran cantidad de población, aunque no se conoce el alcance real porque en estos países existen fabricantes de teléfonos clandestinos que operan en el llamado mercado gris.
Gartner se muestra optimista y prevee que en 2009 se cierren las ventas con una cifra similar a 2008, antes de que la crisis afectara tanto a este mercado.