A pesar del reciente anuncio por parte de AT&T del precipitado adiós a sus tarifas planas de datos, y la idea sobrevolando por el resto de operadoras americanas, parece que el mercado español aún no está maduro para cobrar en función del volumen de tráfico consumido.
Así lo demuestran los últimos ajustes en los precios de las tarifas de datos de la mayoría de telecos españolas y el lanzamiento de los nuevos planes de Vodafone, con los que pretende aprovechar al máximo ese 35% de clientes de la operadora que son dueños de un smartphone.
Las principales novedades en los nuevos planes de la filial española del grupo Vodafone son tres: el soporte a la voz sobre IP, la posibilidad de realizar llamadas móvil-móvil o móvil-ordenador utilizando la conexión de datos; el uso del teléfono como módem o tethering; y la inclusión del roaming de datos en la tarifa plana, o cómo no arruinarte al consultar Internet desde el móvil en un viaje por Europa.
El precio de estas nuevas tarifas comienza en los 15 euros, la más básica, que incluye 50 megas de datos en roaming y 300 megas en el cómputo total del mes, una segunda tarifa de 19,90 euros que permite la descarga de 500 megas y tethering, además de 350 sms a cualquier operador, y una última de 39 euros que facilita la voz sobre IP, 250 megas de roaming y un gigabyte al mes.
La apuesta de Vodafone por estas nuevas tarifas demuestra que el mercado español de datos está todavía por descubrir y que no debemos preocuparnos, al menos por ahora, de seguir el desgraciado camino de nuestros vecinos americanos. Larga vida a las tarifas planas.