La asociación Aenom de Operadores Virtuales de España, formada por Digimobil, fonYou, Happy Móvil, Hits Mobile, KPN, MÁSmoveil y Pepephone ha informado de que esta situación se debe a las "prácticas de retención" que aplican las grandes operadoras de telefonía con red propia (Telefónica, Vodafone y Orange); lo que ha supuesto para ellos unas pérdidas en ingresos por valor de 15 millones de euros a lo largo del pasado ejercicio.
Para luchar contra esta situación, han decidido movilizarse recurriendo al despacho de abogados Cremades & Calvo Sotelo, que ha presentado un escrito de denuncia ante la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) para instar al organismo regulador a que reduzca los plazos de portabilidad (cambio de operador, manteniendo el numero) y actúe para asegurar el buen funcionamiento del proceso. El tiempo del proceso de portabilidad, debería realizarse en un día y en la práctica se podría realizar en ese lapso de tiempo; pero el plazo actual que se utiliza es de cinco días y al no existir ni calendario fijo ni concreción en la norma, se pueden aprovechar de esta laguna.
Tanto los operadores móviles (grandes y pequeños) como los usuarios son conocedores de los defectos que tienen los procesos de portabilidades, los cuales acaban afectando a todos. El presidente de la MÁSmovil, Meinrad Spenger, denuncia que las grandes operadoras utilizan "para fines comerciales" la información que poseen sobre sus usuarios, haciendo que el proceso sea más "de retención que de cambio". Situación que preocupa y mucho ya que los operadores nuevos han invertido mucho en las portabilidades. Así, los costes a los que se enfrentan los Operadores Móviles Virtuales (OMVs) por portabilidades son diez veces mayores que los de los operadores con red. Los OMVs pagan 1,8 euros en portabilidad, frente a los 0,8 euros de las otras cuatro compañías.
Desde la asociación explican que a los operadores móviles sin red les ha costado mucho conseguir un espacio y ahora, cuando el conjunto de los OMVs se podrían posicionar como el quinto operador, con una cuota de mercado de cerca del 20%, esta situación "deseable" no se puede llevar a la práctica, ya que no existe una libertad "real" para competir en el mercado.