Johan Andsjö, consejero delegado de Yoigo, filial de la sueca TeliaSonera, ha abierto la caja de los truenos. Andsjö ha hecho unas declaraciones en las que afirma que las operadoras españolas tienen suficiente margen de beneficios como para rebajar sus tarifas un 30 o un 40%.
En sus declaraciones, insólitas hasta ahora en nuestro país por ser la primera vez que una operadora habla abiertamente de la competencia, el consejo de Yoigo afirma que los precios en España son caros y falta competencia en el mercado, pero achaca esta circunstancia a la falta de interés de las telecos por iniciar una guerra de precios.
Otra de las razones de nuestros desmesurados precios por minuto, según Andsjö, es la propia tradición. Estamos acostumbrados a los altos precios de las compañías grandes y la gran mayoría de usuarios no se molesta en comparar tarifas. Además, aceptan estos precios abusivos a cambio de terminales baratos.
Pero esta tendencia está empezando a cambiar, y los móviles subvencionados ya no constituyen el único motivo por el que permanecer en una operadora. Según el directivo de Yoigo, desde el 2007 se viene percibiendo un cambio en la percepción de los usuarios. Ya no sólo están interesados en el terminal móvil, sino que, cada vez más, las tarifas bajas les resultan tan atractivas como para cambiarse de compañía.
Esto queda patente en los buenos datos que Yoigo y las OMVs cosechan mes tras mes. En cambio, las 3 grandes, Movistar, Vodafone y Orange, ven como su cuota de mercado se reduce en favor de las anteriores. Puede costar un tiempo, pero las políticas de precios ajustados acabaran venciendo al estatismo de las operadoras clásicas.