Las operadoras de cable Ono, R, Telecable y Euskaltel han decidido asociarse para disputar a las operadoras de telefonía móvil clásicas (Vodafone, Movistar, Orange y Yoigo) el espectro radioeléctrico que el Gobierno licitará el próximo año.
Dichos operadoras, centradas hasta ahora en servicios de Internet y telefonía fija, aunque también operando como OMVs, han anunciado mediante una nota de prensa la intención de unir fuerzas para poder desarrollar nuevas redes de telefonía móvil en nuestro país y constituirse como alternativa a las actuales operadoras.
Lo cierto es que ninguna de las cableras ha querido quedarse sin un trozo del jugoso pastel que el Ministerio de Industria repartirá en 2011. Por separado podían correr el riesgo de no ser invitadas a la fiesta, pero pujando juntas tienen muchas posibilidades de pescar un gran trozo.
La unión de Ono y las regionales R, Telecable y Euskaltel da forma a un grupo con cobertura nacional y posibilidades financieras mucho más abultadas. Hasta ahora, las cableras tenían recursos económicos y vocación inversora, pero no así espectro para poder desarrollar nuevas redes, como ellos mismos han recordado en su nota de prensa.
Si finalmente esta alianza llega a buen puerto y el grupo de cableras se convierte en la quinta operadora nacional en disputa, los mayores beneficiados serán los usuarios. Habrá que ver si la nueva operadora mantiene una política de precios de OMV, lo que son actualmente, o se pasan al “lado oscuro” de las redes propias.