Los ingresos que reciben las operadoras de telefonía móvil por el tráfico y consumo de datos suponen cada día un renglón más ancho en sus cuentas de resultados. Tanto que, según un informe sobre Internet móvil elaborado por la consultora Arthur D.Little, a finales de este año los datos móviles podrían estabilizar los ingresos de las telecos.
Al contrario que la voz, que cada día desciende su consumo, el tráfico de datos crece sin parar, convirtiéndose en la principal obsesión de las operadoras. No en vano, se prevé que el uso de Internet en el móvil crezca un 25% cada año hasta 2015, lo que supondrá a las compañías ingresar unos 27.000 millones de euros.
Pero aunque el nuevo foco de atención de las operadoras sean los datos móviles, poco están haciendo en su favor. Su política se basa en popularizar a toda costa los smartphones y otros dispositivos que permiten la conexión a Internet, y las tarifas de datos, con las que dar buen uso a las capacidades de los aparatos, pero parecen ignorar que las actuales infraestructuras de red no están construidas para soportar tal cantidad de tráfico constante.
El informe de Arthur D.Little pone de manifiesto que hasta 2013 no se necesitará una gran inversión para gestionar la demanda de infraestructura móvil, pudiendo conseguir un servicio correcto apoyándose en otras tecnologías como el HSPA o las femtoceldas.
Pero si a día de hoy, la polémica con la saturación de las redes está en plena efervescencia, ¿podrán soportar las infraestructuras un aumento continuado del tráfico sin mejorar sus prestaciones?