Ante la estandarización del uso de las redes de Internet móviles y la popularización de los smartphones, las actuales redes 3g están sufriendo más de lo previsto para prestar servicio a todos los usuarios. Ante esta escasez de ancho de banda por el aumento de la cantidad del tráfico de datos, las redes de nueva generación, capitaneadas por el LTE, se abren paso en el horizonte web.
Varias operadoras y fabricantes, como AT&T, China Mobile, Telefónica, Ericsson, Nokia, Samsung o Motorota, ya están desarrollando avances en este campo, tanto en la implantación de redes 4g como en la fabricación de módems, ordenadores y teléfonos que puedan acceder a esta tecnología. Pero son sólo primeros modelos y pruebas y todavía les queda mucho camino por delante.
EL LTE, cuyas siglas siginifican Long Term Evolution es la tecnología elegida para dar el siguiente paso hacia las nuevas redes 4g, aunque no la única posible, y podrá ofrecer velocidades de acceso a la red de hasta 100 megas de subida y 50 de bajada, un salto considerable desde las velocidades que nos da ahora mismo el 3g. El LTE también permitirá el visionado de vídeos en HD y un aumento evidente en la eficiencia de la transmisión de datos.
En España, Telefónica es la compañía que más está apostando en el desarrollo de esta tecnología. En fechas próximas, la operadora española tiene pensado inciar unas pruebas piloto de LTE en colaboración con varios fabricantes como Alcatel-Lucent, Ericsson, Huawei, NEC o Nokia Siemens Network, que ayudarán a perfilar las necesidades y als estrategias para una futura implantación generalizada de este tipo de redes.
Lo que esta claro es que, a unos cuantos años de un despliegue real y efectivo de estas redes, el 4g esta al caer y dará el impulso definitivo a las redes inalámbricas de comunicación. ¿Resistirán los cables ante las ondas?