Tras el anuncio del año pasado por parte de Industria de convertir la conexión de un mega en servicio universal a partir del 2011, ahora el Ministerio de Miguel Sebastián ha lanzado una consulta para saber qué operadoras están interesadas en acceder a las ayudas gubernamentales para implementar la banda ancha universal.
La propuesta de Industria es clara: velocidad mínima de bajada de un Mbps (a ser posible dos) y 256 Kbps de subida, una cuota de alta de no más de 39 euros, un precio máximo de 25 euros mensuales y un límite de descarga no inferior a 2 gigas. Unas características modestas pero suficientes para usuarios que, a día de hoy, no tienen posibilidad de conectarse a Internet desde su hogar.
Aunque los anuncios iniciales en los se aseguraba que Internet formaría parte del Servicio Universal, no fueron muy bien acogidos por todas las operadoras, sí por los ciudadanos, 11 de ellas se postularon como candidatas a ser proveedor oficial del servicio, y esta consulta es la que definitivamente pondrá sobre la mesa qué telecos están dispuestas a unirse al “barco” universal del Ministerio de Industria.
Una vez aprobadas las características mínimas del servicio universal definitivas, las operadoras interesadas estarán obligadas a proporcionar servicio de banda ancha a todo aquel que lo solicite, aún en las zonas que no disponen de la infraestructura necesaria ni tienen prevista su instalación.