Las operadoras de telecomunicaciones permanecen, como viene siendo habitual los últimos meses, en el puesto más alto de la insatisfacción ciudadana. Más del 30% de las reclamaciones que ha recibido FACUA durante el primer semestre de este año pertenecen a compañías que proporcionan servicio telefónico o acceso a Internet.
3 de cada 4 consumidores se quejan, como viene siendo habitual, de los problemas para darse de baja de una compañía o cambiarse a otra, la facturación irregular, la publicidad engañosa, el incumplimiento de las ofertas, las excesivas penalizaciones impuestas erróneamente…
Además, en este último año se han incrementado notablemente las denuncias por llamadas “fantasma” a líneas 905, un número de tarificación adicional atribuido normalmente a concursos en medios de comunicación y por las irregularidades en las descargas de contenidos para terminales móviles.
Lo curioso del asunto es que, desde 2007, la telefonía móvil solita provoca más reclamaciones que la telefonía fija y el acceso a Internet en conjunto. Puede ser por el volumen de líneas móviles, pero también porque las operadoras lo hacen cada día peor.