Cinco países europeos: Dinamarca, Gran Bretaña, Finlandia, Países Bajos y Suecia, se han puesto de acuerdo para llevar a cabo el estudio más ambicioso hasta el momento sobre las implicaciones que puede tener el uso del teléfono móvil en la salud.
La identificación de algunos trabajos científicos entre la telefonía móvil y la aparición de posibles enfermedades como el cáncer, pretende ser desmentida, o confirmada, en este estudio “total” en el que participarán 250.000 personas de entre 18 y 65 años durante un largo periodo de tiempo, de 10 a 30 años.
El investigador principal de Gran Bretaña, el profesor Paul Elliott, ha asegurado que, aunque otros estudios al respecto hayan resultado positivos, estos habían estado limitados en el tiempo (10 años), y muchos tipos de tumores tardan bastante más tiempo en desarrollarse, por lo que era necesario establecer un periodo de estudio más prolongado.
Los investigadores colaborarán activamente con las operadoras que prestan el servicio telefónico a las personas estudiadas, para examinar al detalle el uso que el participante le da al móvil: duración de las llamadas, numero de mensajes, conexiones de datos… También tendrán en cuenta si usan manos libres, si lo llevan siempre encima, en el pantalón, en el bolsillo de la camisa…
Aunque no hay evidencias que aseguren esta interacción de la telefonía móvil en nuestra salud, siempre es bueno, y resulta un acto de responsabilidad, que sigan investigando al respecto, para nosotros y para las generaciones futuras, que disfrutarán de la experiencia móvil desde que lleguen al mundo.