Según la nueva encuesta “Navegantes en la red” del AIMC, más de un 70% de los internautas españoles están registrados en alguna red social y la gran mayoría hacen un uso habitual de ella (a diario o una vez a la semana), lo que supone un aumento del 20,5% respecto a los mismos datos del año anterior.
El uso de las redes sociales se ha incrementado notablemente en los últimos años por la necesidad de encontrar una nueva forma de comunicación rápida y efectiva y por la generalización del uso de los teléfonos móviles con conexión a Internet, que han trasladado el ordenador al bolsillo, y lo han convertido en un medio totalmente online y personal. De hecho, el móvil se sitúa ya como el tercer dispositivo más usado para conectarse a Internet, sólo sobrepasado por los ordenadores fijos y los portátiles.
Cuatro de cada diez usuarios españoles de Internet móvil acceden, al menos, una vez al mes a redes sociales en movilidad, lo que explica el lanzamiento de aplicaciones móviles específicas de las redes sociales más populares, como Facebook o Tuenti, que con un 61,7% y un 20,8%, respectivamente, se sitúan como las redes más demandadas en España.
Pero el acceso a las redes sociales a través de los terminales móviles no supone sólo ventajas, también conlleva una serie de riesgos. Recientemente, la Agencia Europea de Seguridad de las Redes y de la Información ha lanzado un catálogo con algunas “reglas de oro” que deberían seguir los usuarios de Internet móvil para garantizar una conexión más segura y minimizar los daños en caso de pérdida del móvil.
Algunas prácticas recomendadas son: desconectarse de la red social después de cada uso, desactivar la función de autocompletar, no mezclar los contactos personales con los profesionales o configurar un perfil de seguridad alto. En definitiva, un uso inteligente y responsable de las redes sociales.