Julio va a empezar con buen pie. La próxima vez que hagamos uso de nuestro móvil en otro país de la Unión Europea nos saldrá un poco más barato. Las nuevas tarifas impuestas por la Comisión Europea hace unos meses entrarán en vigor el primero de julio haciendo menos “peligroso” hablar o navegar por el móvil desde un país extranjero.
Además del límite en el gasto de datos que impuso la CE (50 euros máximo), también se rebajarán los precios de llamar o recibir llamadas. Así, el usuario tiene casi asegurada una factura menos abultada a final de mes o que, por lo menos, no le provoque un descalabro en la cuenta corriente.
El precio máximo por minuto para una llamada realizada desde el extranjero quedará fijado en 39 céntimos (sin IVA), 4 menos que los 43 céntimos actuales. Y recibir una llamadas costará 15 céntimos, frente a los 19 céntimos de ahora. El coste de los sms se mantendrá en 11 céntimos de euro.
A partir del día 1 también nos ahorraremos el precio de las notificaciones sobre nuevos mensajes de voz en el buzón, aunque escucharlos seguirá costando dinero.
Pero la rebaja más importante se realizará en la itinerancia de datos. El precio de cada megabyte descargado en el extranjero se reducirá de 1 euro a 80 céntimos, y el año que viene hasta los 50 céntimos de euro. Además, la Comisión Europea ha fijado en 50 euros el límite máximo de navegación en el extranjero, a no ser que el cliente fije específicamente otro límite, y las operadoras se verán obligadas a cortar el tráfico cuando se llegue a dicho tope.
La CE pretende con estas medidas que las operadoras no se aprovechen de los altos precios de los servicios de roaming, que muchos clientes desconocen, y que, a final de mes, no lleguen facturas que ni se explican ni se entienden. Veremos si las operadoras no se “equivocan” tarificando estos nuevos precios.