España se ha convertido en poco tiempo en un hervidero de ofertas de smartphones en todas las operadoras de telefonía móvil. Cada vez se ven menos teléfonos tradicionales, y las grandes pantallas táctiles, el correo electrónico instantáneo y las tarifas de datos se han convertido en el pan nuestro de cada día.
De hecho, según los datos de la Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Asimelec), en este segundo trimestre del año la venta de teléfonos inteligentes ha crecido más del doble que en el periodo anterior, despachándose en nuestro país 762.729 unidades.
Y es que la venta de smartphones no ha dejado de crecer desde que el mercado se familiarizó con ellos, y su tendencia alcista tiene pinta de mantenerse durante mucho tiempo. Ni siquiera la caída de casi un 4% en los precios de los móviles tradicionales ha conseguido disminuir las ventas de “los inteligentes”.
Aún así, se calcula que en nuestro país “sólo” son smartphones unos 11 millones de los teléfonos en circulación, lo que nos sitúa bastante por debajo de otros países, auténticos feudos del teléfono inteligente, como Italia o Reino Unido.
Durante el periodo analizado, sólo el 15% de los terminales vendidos fueron smartphones, lo que deja patente la gran proporción de desarrollo que aún tiene este sector en nuestro país. Seguro que en los próximos años el crecimiento será aún más sorprendente.