Dada la amplia oferta de tarifas y promociones de las compañías telefónicas, cada usuario escoge y se adapta a la que más le conviene por tanto no hay un precio por sms estipulado igual para todos.
En teoría, la "eurotarifa" fija el coste máximo de 11 céntimos de euro por mensaje, más impuesto indirectos. Con todo esto, el Gobierno considera que no es necesario regular esta materia y además recuerda que los servicios de telefonía móviles no se encuentran entre las denominadas obligaciones de servicio universal por tanto él no va a meterse en esta materia.
Además a esto añade que una cuestión así sería competencia de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CTM), mientras que precisamente, la CTM ha llegado a la conclusión en sus informes de que este mercado se desarrolla en condiciones de competencia efectiva y no necesita ninguna medida ni se puede realizar ninguna actuación.
El ejecutivo añade que dadas las ofertas, los bonos, las promociones y demás estrategias de las diferentes operadoras en la mayoría de los casos los sms no llegan nisiquiera al precio de la eurotarifa y siendo así carece de sentido proceder a tal petición.