Aunque, hoy por hoy, iPhone OS corona la lista de “usuarios de smartphones satisfechos”, sigue resultando (cuanto menos) curiosa la gran ventaja que tiene sobre los demás sistemas operativos de la competencia.
Según el último informe de la consultora Nielsen sobre el sector de los teléfonos inteligentes, existen diferencias muy marcadas entre los distintos sistemas operativos a la hora de medir la satisfacción del usuario. Por ejemplo, sólo un 47% de los usuarios de Blackberry repetiría sistema operativo a la hora de comprar un nuevo aparato, mientras que Windows Mobile convence escasamente a un 34% de sus clientes.
Por el contrario, Android y, sobre todo, iPhone, congregan a los usuarios más convencidos de la telefonía inteligente. El porcentaje de fieles que repetiría con su Android alcanza el 70% y se eleva hasta el 80% en el caso del iPhone, es decir, sólo uno de cada cinco usuarios del teléfono de Apple cambiaría de marca.
Aunque Android y Apple alcanzan cuotas de satisfacción similares, la diferencia llega a la hora de curiosear entre los demás sistemas operativos. La proporción de usuarios de Android que ven picada su curiosidad por el sistema operativo del iPhone es el doble que al contrario. Los clientes de Apple no sólo están satisfechos con su teléfono sino que, ni siquiera les apetece curiosear los de la competencia. Eso es fidelidad y lo demás tonterías.
Estos datos serían una simple anécdota si no fuera porque el sector del teléfono inteligente crece cada día a mayor velocidad. El aumento del parque de smartphones en este primer cuatrimestre del año, frente al segundo del 2009 es de un 7%, que se ve incrementado, aproximadamente, un 2% por cada periodo de cuatro meses. Ante este panorama, satisfacer al usuario es una apuesta segura de futuro.